La generación Millennial: Dios nos pille confesados

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Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor” – Bertrand Russel

Aquellos que sigan mi blog se habrán percatado que me interesa mucho aquello que Peter Drucker llamó la Sociedad del Conocimiento y por eso estoy preocupado por la educación reglada y por los valores que imperan en cada una de las generaciones que coexisten en esta nueva sociedad.

Mi experiencia docente que ya, para mi desgracia, empieza a ser extensa y ya ocupa dos décadas, me ha permitido ver como los jóvenes que asistían a mis clases en 1992 (cuando empecé) y los de hoy son radicalmente distintos. Desde mi pequeña atalaya veo que el futuro de nuestro país estará en manos de generaciones en las que se ha impregnado hasta lo más profundo de su ADN la consigna marketiniana de “El cliente siempre tiene razón”. ….Y  me explico…

Estas nuevas generaciones han sido tratadas como “clientes” en todos los ámbitos y en todas las circunstancias:

Los padres: tratan a sus hijos como niños a los que no hay que imponer nada, sino seducirles, convencerles,….. ya sabéis, “el rey de la casa”…. ¡¡¡Qué mono!!

Los profesores en el colegio: es importante que el niño no se traumatice, que se realice como individuo. Además, pobres profesores que lidian con clases de 20-30 alumnos indisciplinados, que desconocen lo que es la autoridad, y que piensan que los profesores están a su servicio (para eso pago). Y cuando hay algún conflicto entre el alumno y el profesor… los padres y la dirección del colegio siempre se poner del lado del alumno. Admiro profundamente a los profesores de colegios e institutos porque son auténticos héroes.

En la Universidad: hay mucha oferta de universidades y es importante atraer al alumnado. Por ese motivo, cada vez debe ser más fácil obtener un título universitario y se rebajan constantemente los estándares y los años que son necesarios para obtener un título (véase las rebajas progresivas de las licenciaturas en grados y ahora los grados de 3 años. En tres años vas a obtener lo mismo que antes costaba cinco años lograr…. un gran avance).

Por otro lado, los profesores sabemos que somos evaluados en función de las opiniones de los alumnos. El rigor, la exigencia y un número alto de suspensos hace al profesor sospechoso de incompetencia. Hay que motivar, ilusionar y seducir a un alumnado más pendiente de su WhatsApp que de lo que explique el profesor.

Esto último, se observa también en las enseñanzas de Master donde el profesor se juega su puesto de trabajo si no consigue la plena satisfacción de tu “cliente”.

En definitiva, estas nuevas generaciones se consideran sobre todo clientes y eso les lleva a ser:

  • Muy exigentes con los demás.
  • Muy orgullosos de sí mismos: desde siempre les han dicho que son especiales y únicos.
  • Llenos de derechos, pero sin ninguna obligación (esas obligaciones son negociables).
  • Buscan la satisfacción inmediata: lo quiero YA.
  • Poco empáticos: yo soy el importante.
  • Cualquier compromiso es una carga.
  • Soy Anti-disciplina…Eso de la disciplina suena a fascista ¿No?

En definitiva, hemos fabricado unas generaciones con el “síndrome del cliente” muy interiorizado…lo que pasa, es que, llegados a cierta edad, dejas de ser cliente y te conviertes en proveedor. Además, en una economía global: ¿Estarán preparados? ¿Dios nos pille confesados?

Para reforzar mis argumentos os dejo un vídeo para que creo que os resultará interesante:

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