En busca de los correctos objetivos (I)

Cuando hablamos de estrategia solemos referirnos al conjunto de cosas que tenemos que hacer para lograr nuestros objetivos… pero, la duda que yo tengo es… ¿Cómo enfocarnos adecuadamente? ¿Cómo tener unos objetivos claros, bien definidos y con los que uno sienta un vínculo emocional fuerte? Es decir, ¿como lograr un convencimiento total de que uno está haciendo lo que tiene que hacer y se dirige hacia donde uno tiene que dirigirse?

Nada me causa más admiración y envidia (sana) que aquel que tiene claros sus objetivos en la vida. He conocido varias personas a lo largo de los años que han tenido claro, desde la más tierna infancia, que es lo que querían ser de mayor. Me acuerdo de mi amigo Pedro que desde que tenía 8 años sabía que él quería ser comisario de policía… y hoy lo es. O mi amigo Javier que siempre quiso ser bombero, se machacó el cuerpo para serlo (es uno de los tíos más cachas que conozco), y lo consiguió…. y otros casos no tan cercanos.

¿Pero que es lo que podemos hacer aquellos a los que esta verdad (para que estas en el mundo) no nos ha sido revelada?…. Respuesta: Pues investigar y buscar dándonos cuenta que lo primero que vamos a averiguar es “lo que no queremos ser” y “donde no queremos estar”.

En este proceso de búsqueda y aprendizaje personal he de confesar que me acabo de topar con algo que me está ayudando a discernir estas cuestiones. Esta herramienta de ayuda es la filosofía. Si, eso que supuestamente aprendimos en el colegio, y que en aquellos tiempos pensábamos que para lo único que servía era para estudiarla y así poder sacar una buena nota en selectividad. Pues si, me estoy dando cuenta de que es la herramienta clave para entenderme yo, entender a los demás y entender el mundo.

Nuestra perspectiva hoy en día, de personas del siglo XXI, es de corto alcance, de rendimiento inmediato y de análisis superficial, y tendemos a menospreciar la sabiduría del pasado y a sobrevalorar la tecnología, pensando que podemos vivir en “automático” pensando y creyendo que somos los únicos que hemos pasado por la tarea de vivir. Vivimos en la ignorancia.

Pero no tiene porque ser así, cuando profundizamos en la historia y en la filosofía nos damos cuenta de que hubo otros que pensaron y sintieron más que nosotros y que sus enseñanzas están ahí para que podamos aprovecharlas e ir el la vida “a hombros de gigantes”.

Puedes pensar que esta comprensión del yo, de los demás y del mundo no es necesaria o que es una tarea demasiado ardua y que tal vez vivir en la ignorancia puede resultar mejor…. Pues puede que tengas razón, pero si sientes el impulso interior de buscar “algo más” y comprender “algo más” bienvenido al club.

Las amistades peligrosas

Pues ya que, como decía John Malkovich la fantástica película Las Amistades Peligrosas: “No puedo evitarlo”,  debo dedicarme a la tarea de comprender las cosas para poder encontrar el fantástico poder que debe dar saber cual es la misión de uno, que sentido tienen las cualidades que a uno le adornan y que no dejan de ser algo que “El de arriba” nos ha dado sin merecerlo y que deben ser empleadas para hacer algo, que debe ser genial conocer.

En esa tarea estoy y deseo compartir mis últimos hallazgos. Os comento que mi gran descubrimiento reciente es el estoicismo y la escuela de pensamiento estoico.  Sería demasiado prolijo contaros su aportación…. y además, que cada uno saque las conclusiones que quiera,…..pero no puedo por menos de recomendaros la lectura de este libro:

estoicos

O en su defecto:


Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*